domingo, 27 de julio de 2014

El espiritu viajero de las apps

Hoy tenía previsto publicar una entrada sobre un destino al que viajé hace algún tiempo y me encantó, pero he decidido postponerla. ¿Cual es el motivo de tan repentino cambio de planes?

Este pasado miércoles estuve leyendo la entrada "Las mejores apps de Android para un viajero" del prestigioso blog de viajes de Paco Nadal.

Las apps que nos presentan en el artículo son muy buenas y útiles, yo mismo utilizo con cierta asiduidad algunas de ellas pero tal como acabé de leer el artículo me surgió una inquietud.


¿Tanto control sobre diferentes aspectos del viaje no contradice el verdadero espíritu del viajero?

Para mí un viaje siempre ha tenido un punto aventurero, estar expuesto a sorpresas, algunas, es verdad, negativas y otras muy positivas.

¿Acaso si no se estuviera expuesto a situaciones negativas el viaje mantendría ese componente de aventura al adentrarse en lo desconocido que a muchos nos fascina? 

Viajando me he perdido y he encontrado cosas maravillosas que no sabía que existían, me he cabreado cuando por el hecho de ser turista me han cobrado un precio superior o cuando he ido a hoteles y restaurantes que no han satisfecho mis expectativas.  También mientras buscaba un punto de interés he preguntado a personas locales y mientras me acompañaban al sitio que estaba buscando me han contado anécdotas o me han dado valiosos consejos.
Todo esto forma una parte muy importante de mi bagaje viajero y , sin duda, es una fuente inagotable de anécdotas.

Ya sé que estas apps facilitan el viaje, te ayudan a evitar riesgos e incluso te ahorran dinero pero ¿no se pierde una parte muy importante del espíritu aventurero que todos los viajeros llevamos dentro?

Obviamente, cada uno tenemos libertad para utilizar o no estas u otras apps y  también tenemos libertad para decidir en qué grado queremos hacer uso de estas herramientas, también es cierto que hay muchos tipos de viajes, cada uno con diferentes objetivos, y en cada uno de nosotros está la elección de hasta que punto queremos "controlar" cada viaje.

Ha sido solo una reflexión veraniega, quizás soy un romántico de los viajes... volveré a echar un vistazo a este artículo de aquí a unos años y probablemente sonreiré leyéndolo.





8 comentarios:

  1. Estoy totalmente de acuerdo con tu análisis. Hay que saber usar las nuevas tecnologías, pero sin que eso acabe con la magia de viajar. Hay que dejar margen para el placer de buscar, errar y perderse algun a vez. Un abrazo!

    ResponderEliminar
  2. Hola Paco, efectivamente creo que como apuntas un equilibrio es lo adecuado, eso sí cada uno marca su equilibrio. Muchas gracias por participar en nuestro blog. Un abrazo!

    ResponderEliminar
  3. La tecnología invade cada vez más nuestro día a día, y los viajes no son un espacio que escape a la influencia de los "avances". Nosotros, que somos de mapa (físico), brújula, y preguntones, también a veces nos hemos visto sorprendidos y enredados entre aplicaciones, en vez de levantar la cabeza y mirar a nuestro alrededor. Afortunadamente, pocas veces, jajaja. La apps están muy bien, siempre que no se conviertan en un fin en sí mismas!
    Saludos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Completamente de acuerdo El Guisante Verde Project, veo que tú también eres un romántico de los viajes, muchas gracias por tu comentario. Saludos viajeros!

      Eliminar
  4. Los rincones más bonitos no se encuentran en las guias ni en el gps, zapateando un buen rato, descansas en en una plazilla con olor a flores y en el lateral "cara al sol de invierno" te cuentan la historia del lugar en versión original. Felicidades por tu blog Raul.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Carlos, cuanto nos gustan esas historias pero para escucharlas te tienes que abrir al destino. Muchas gracias por visitar el blog, me alegro que te guste. Un abrazo.

      Eliminar
  5. Respuestas
    1. Jaja, muy tentador pero todavía no me ha llegado el jamón. Por cierto, sé donde está este sitio tan divino.

      Eliminar