domingo, 6 de diciembre de 2015

Un día en la ópera, en Viena

Antes de nada tengo que reconocer que yo no soy ningún habitual del ballet ni de la ópera en la ciudad donde vivo, pero me hacía ilusión asistir a la ópera en Viena, me parecía como si la ciudad invitara a ello, ¿puro postureo? , puede ser.

Opera de Viena
Opera de Viena
Fui poco previsor y una semana antes del viaje me di cuenta que no tenía entradas para ir un día a la opera en Viena, me metí en las páginas oficiales de distintos recintos y al final decidí reservar entradas para el ballet a las 19,30 h. en un recito espectacular, la Opera de Viena.

TIPOS DE ENTRADAS:

Reservé las entradas a través de la página oficial http://www.wiener-staatsoper.at ,y  fuimos a ver Ballet – Hommage, había de muchos precios pero como teníamos un presupuesto limitado reservé las más baratas que había, 10 euros por persona, eso sí, vista limitadísima.

Pensé que ya sólo por entrar y ver por dentro la ópera valía la pena los 10 euros, y creo que no me equivoqué.

Opera de Viena
Hall de entrada de la Opera de Viena
Nuestros asientos estaban en los palquitos laterales… pero en segunda fila, los asientos estaban elevados para, en teoría, poder ver sobre las cabezas de las personas de delante pero en realidad si querías ver tenías que estar de pie y veías dependiendo de en qué parte del escenario estaban actuando.

Opera de Viena
En la segunda fila de uno de esos palquitos laterales estábamos nosotros
También existen entradas de pie a 3 euros, la ventaja de las entradas de 10 euros es que si te cansas te puedes sentar un ratito.

VESTIMENTA:

Nos preocupaba cómo ir vestidos ya que no nos gusta llevar mucha ropa ni facturar equipaje, pensábamos que la gente iba muy arreglada.

Realmente había de todo, señores con traje y señoras con vestido largo pero también gente en  jeans. Me llamó la atención que había gente con un gusto por la vestimenta muy diferente del mío.

ESPECTACULO:

El espectáculo Ballet - Hommage se compuso de 3 obras de ballet, yo soy un total desconocedor del ballet, sólo diré que las dos primeras me parecieron muy modernas y la tercera, en la que había orquesta, era más clásica, más como yo esperaba.

Opera de Viena
Orquesta ensayando antes de la obra
Entre cada acto había un descanso de unos 15 minutos que la gente aprovechaba para ir al bar del recinto y tomar una copa de champagne o ver los espectaculares interiores de la ópera de Viena.

Opera de Viena
Zona de descanso entre actos de la Opera de Viena
También en este viaje fuimos otro día a ver la ópera Hansel und Graetel en el Volksoper (la ópera del pueblo, con muchos menos turistas), queríamos ver una obra de la que conociéramos la trama para poder seguirla mejor, eso sí estaba lleno de niños pero he de reconocer que su comportamiento esa excelente. 

Volksoper Viena
Interior del Volksoper de Viena
También compramos entradas con visibilidad reducida, en este caso en Platea pero detrás de una columna, la cajera nos dijo que los asientos de al lado que tenían visibilidad completa estaban vacíos y así hicimos. Vimos la obra perfectamente.

Sobre todo si vas a Viena en época que anochece pronto me parece una buena oportunidad de asistir a una ópera, ballet o concierto.
 

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